31.Ago
2009
Email Facebook Twitter

agencias de viajes ya ofrecen un paquete vacacional a La Habana
Incluyen el hotel, una visita a la ciudad y el traslado al concierto
El recital será en la Plaza de la Revolución y de día, para no gastar luz
De momento no habrá entradas ni tribunas, será totalmente abierto

Lissette Valdés-Valle | Miami

El cantante colombiano Juanes sigue peleando por su Concierto por la Paz que tendrá lugar en La Habana el 20 de septiembre. Defiende, frente a quienes le acusan de hacerle el juego a los hermanos Castro, el carácter no comercial ni político del evento. Tanto él como sus asesores han insistido que la actuación es única y exclusivamente un regalo para el pueblo cubano. Mientras, agencias de viaje de dentro y fuera de Cuba están ofreciendo paquetes turísticos a extranjeros con motivo del concierto.

"Allí cabe todo el mundo", ha comentado Fernán Martínez, manager de Juanes, a elmundo.es. "Este es un evento importante e histórico y los fans de Juanes de todas partes del mundo quieren ir".

Martínez destaca a un grupo de 25 alemanes que viaja por el mundo siguiendo a Juanes en sus conciertos. El grupo de alemanes se unirá a los demás que irán a la isla desde varios puntos de Latinoamérica, Canadá y Europa.

A la pregunta de si esto no apoya el punto de vista de los críticos a Juanes, que aseguran que este concierto sí esconde intereses económicos y que estos paquetes turísticos supondrán un balón de oxígeno repleto de dólares para el régimen castrista, Martínez es tajante. "Es absurdo. No se está comercializando nada. No hay esponsors. Los artistas están pagando todos sus gastos. Hay una banda que compartirán todos los artistas de fuera. Los locales tendrán su propia banda".

Publicidad y viajes de los conciertos

El manager de Juanes insiste en que los tour operadores y las agencias de México, Colombia, España y otros países siempre hacen publicidad y organizan viajes cuando hay conciertos y otros eventos históricos.

"Este evento es como una misa. Como la que hizo el Papa en Cuba", recuerda Martínez. "Y fueron feligreses de todas partes del mundo incluyendo Miami", señala.

Por ejemplo, la agencia EASA de San José de Costa Rica ofrece el paquete 'Juanes en Cuba' entre el 18 y el 21 de septiembre, cuyos precios oscilan entre los 280 euros del básico y los 370 euros, en función de los servicios contratados y de las estrellas del hotel. Los paquetes incluyen vuelos, hoteles, un recorrido por La Habana y transporte de ida y vuelta al concierto.

Acceso gratuito a la Plaza de la Revolución

Sin embargo, las agencias no pueden vender o garantizar la entrada al concierto ya que no se han puesto a la venta y el acceso a la Plaza de la Revolución es gratuito.

"La Plaza de la Revolución tiene 220 metros de largo y 120 de ancho. Es una plaza de cemento donde no hay ni un árbol", explica Martínez. "No va a haber tribuna. El primero que llegue se acomoda. Esta totalmente abierto". Según el manager del artista, se espera que acudan más de 500.000 personas. El escenario tendrá unas dimensiones de 20X20 metros.

El concierto se realizará de día para no tener que transportar ni armar sistema de luces. Los artistas asumirán todos sus gastos. "No hay ningún patrocinio", insiste Martínez.

Crece el apoyo para Juanes

Este pasado viernes Juanes se presentó en el Madison Square Garden de la ciudad de Nueva York en un concierto homenaje a Polito Vega, El Rey de la Radio, en el que participaron también artistas como Paulina Rubio, Enrique Iglesias, Alejandro Sanz, David Bisbal y Cristian Castro.

Como contrapunto a sus problemas en Miami, el artista colombiano recibió aplausos y gritos de apoyo del público. El cantante llegó a emocionarse: "Es reconfortante ver el apoyo que nos dieron en Nueva York en el Madison Square Garden y el del Gobernador de Nuevo México, Bill Richardson", añade Martínez. Richardson dijo que el concierto sería "saludable" para "las relaciones entre EEUU y Cuba".

MOSTRAR MAS
30.Ago
2009
Email Facebook Twitter
MOSTRAR MAS
29.Ago
2009
Email Facebook Twitter

Este espectáculo marcó la primera presentación del cantautor colombiano después de que anunciara su controvertido concierto en Cuba

NUEVA YORK.- El público de Nueva York aclamó este viernes a Juanes en el Madison Square Garden, donde participó en un gran concierto de estrellas latinas de la música, en el que se vio obligado a retornar al escenario en medio de estruendosos aplausos.

Juanes fue uno de la larga lista de artistas que actuaron en un concierto con el que el locutor puertorriqueño Polito Vega celebró su 50 aniversario en la radio de Nueva York, con la empresa Spanish Broadcasting System, fundada por el fallecido empresario cubano Raúl Alarcón y la mayor cadena de emisoras latinas en Estados Unidos.

Este espectáculo marcó la primera presentación del cantautor colombiano después de que anunciara su controvertido concierto en Cuba, que le ha valido duras críticas de una parte del exilio cubano.

Juanes organizará el próximo 20 de septiembre el "Concierto Paz sin Fronteras" en la Plaza de la Revolución de La Habana, junto con el cantante español Miguel Bosé y la artista puertorriqueña Olga Tañón.

"Han sido unos días más o menos difíciles para mis amigos y familia. Empezamos con una idea simple y pura, la de ir a Cuba a cantar sólo al pueblo cubano y decirle que estamos ahí y que son parte de la comunidad", dijo Juanes, quien obtuvo como respuesta un fuerte aplauso del público.

Polito Vega, que recibió de Juanes una placa en reconocimiento por su medio siglo de trayectoria profesional, aseguró que "las buenas intenciones" del colombiano "se palpan aquí esta noche y a Juanes le vamos a apoyar, porque es un ejemplo mundial".

El colombiano, que apareció en el escenario sin más acompañamiento que su guitarra, interpretó "Odio por amor" de su último trabajo "La vida... es un ratico", cuya letra incluye un mensaje conciliatorio y de paz.

"Dos hermanos ya no se deben pelear. Es momento de recapacitar, es tiempo de cambiar. Es tiempo de saber pedir perdón. Es tiempo de cambiar en la mente de todos, el odio por amor. Si te pones a pensar, la libertad no tiene propiedad. Si aprendemos a escuchar, quizás podamos juntos caminar de la mano hasta el final, yo aquí, tu allá", señala la canción.

Por aclamación del público, que no dejó de vitorear su nombre, salió de nuevo al escenario e interpretó la balada "Me enamora", con la que cerró su participación en la velada, y dio paso al español Enrique Iglesias, quien, junto al propio Juanes y sus compatriotas David Bisbal y Alejandro Sanz, consiguió los mayores aplausos de la noche.

Bisbal fue el primero de los españoles en aparecer en el Madison, donde fue recibido entre vítores por el público puesto de pie y de inmediato dio paso al tema "Dígale", al que le siguió "Esclavo de sus besos", incluido en su nuevo disco "Sin mirar atrás" y que interpretó por primera vez en vivo.

Con la simpatía y energía que le caracteriza, Bisbal, que no dejó de bailar y moverse de un lado a otro del escenario, cantó además uno de sus primeros éxitos, "Ave María".

Enrique Iglesias, recibido con gran euforia por el público que abarrotó la importante sala de espectáculos, cantó "Lloro por ti", "Nunca te olvidaré" y "Dímelo" (The Ping Pong Song), tema para el que se desplazó desde el gigantesco escenario hasta el centro de la sala, causando aún mayor furor de sus seguidores.

Por su parte, Alejandro Sanz interpretó al piano "Lo ves", al que siguió su éxito "Quisiera ser" y culminó su actuación con "Corazón partío", que dejó al público con más ganas del artista, quien, pese a que gritaron su nombre con fuerza, no retornó al escenario.

La italiana Laura Pausini fue otra de las artistas más aclamadas por el público, que disfrutó de "En cambio no" y "Primavera anticipada", dos de las canciones extraídas de su trabajo más reciente, así como de "Víveme", tema de la exitosa telenovela mexicana "La madrastra".

La aportación mexicana vino de la mano de Christian Castro, Gloria Trevi, Paulina Rubio y Alexander Acha, hijo del famoso intérprete Emmanuel.

La lista de estrellas latinas incluyó además a la cantante colombiana Fanny Lu, al pianista estadounidense Arthur Hanlon y al puertorriqueño Luis Fonsi, que tras interpretar tres temas llamó al escenario a David Bisbal para cantar a dueto "Aquí estoy yo", que se escucha con insistencia en la radio.

El también puertorriqueño Don Omar cerró una celebración que continúa este sábado en el mismo escenario, pero con estrellas de la música tropical, como Óscar de León, Gilberto Santa Rosa, Víctor Manuelle, Olga Tañón, Milly Quezada, Toño Rosario y Los Hermanos Rosario, entre otros.

MOSTRAR MAS
29.Ago
2009
Email Facebook Twitter

POR CLAUDIA TORRENS
THE ASSOCIATED PRESS

NUEVA YORK -- Juanes lamentó haber provocado "este mal momento" y admitió que lo pensó varias veces antes de planear un concierto multitudinario por la paz en La Habana, que ha sido duramente criticado por algunos exiliados cubanos en Miami.

Sin embargo, el músico colombiano explicó el viernes, en una entrevista con The Associated Press, que decidió seguir adelante con su proyecto porque se trataba de fomentar la tolerancia y unir pueblos a través de la música.

"Hay un dolor muy profundo en el exilio, también hay entendimiento. Yo lamento mucho haber causado, digamos, este mal momento", dijo Juanes en una entrevista exclusiva antes de saltar al escenario del Madison Square Garden, en Nueva York.

"He tenido la oportunidad de hablar con varios líderes de la comunidad cubana para explicarles de qué se trata esto y es la única verdad que hay", dijo el cantante. "Ya lo otro es incontrolable para mí. Si ponen que Juanes es comunista, y que Juanes tiene intenciones políticas... es que realmente yo puedo controlar lo que está en mi corazón, lo que está en mi mente. Nosotros sabemos lo que estamos haciendo y porqué lo estamos haciendo".

El segundo concierto "Paz sin fronteras" de Juanes, planeado en la Plaza de la Revolución de La Habana y previsto para el 20 de septiembre, ha generado airadas críticas por parte del algunos exiliados cubanos en Miami, que argumentan que el acto legitima el gobierno comunista de los hermanos Fidel y Raúl Castro.

El artista de 36 años incluso llegó a ser amenazado de muerte a través de Twitter. Algunos de los mensajes que recibió decían: "Odio lo que estás diciendo pero morirás defendiendo tu derecho a decirlo".

"En algún momento mi familia tuvo miedo, al igual que yo, más como padre, como marido, pero al mismo tiempo sé que la gente del exilio cubano es muy buena gente", dijo el cantante el viernes, quien admitió que sabía que la polémica generada por el concierto "iba a ocurrir".

Juanes - quien planea empezar a grabar su nuevo disco en febrero y se convertirá en padre por tercera vez tan sólo dos semanas antes del polémico recital - dijo estar "decepcionado" por lo ocurrido.

"Cuando veo lo que nos ha ocurrido por tan sólo querer ir a Cuba... Es una locura, quiero decir, entiendo el dolor, entiendo la historia de los cubanos, lo entiendo todo pero estoy preguntando por el futuro, por la gente joven en Cuba", planteó Juanes. "Estamos preguntando el por qué si vas a Cuba eres un comunista, y si eres un comunista entonces eres un gorila o eres un terrorista... no todos (los cubanos) son así. Si vas a Cuba, pues son comunistas, y uno ha de respetarlo".

Se calcula que más de 600.000 personas acudirán al acontecimiento, que además de Juanes contará con la participación de Silvio Rodríguez, legendario trovador de Cuba, y Los Van Van, estrellas de salsa de la isla; así como el español Miguel Bosé entre otros.

Hace poco, el gobierno cubano lamentó los ataques sufridos por Juanes y aseguró continúan los preparativos del concierto en la isla. Juanes también ha recibido un abrumador apoyo por parte de ciertos miembros de la comunidad cubana en Estados Unidos, además de cantantes y políticos. El gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, describió el viernes el concierto como algo positivo.

Precisamente Juanes señaló que la controversia es parte del diálogo hacia algo positivo.

"En todas las reacciones, en todas las cosas que han pasado en este concierto está la respuesta. Si se hiciera un concierto por la paz y nada pasara.... es que es eso. Se trata de eso. De ir con la música y tocar en lugares donde normalmente no se puede hacer", indicó.

En marzo del año pasado, Juanes organizó un concierto en la frontera colombo-venezolana en pro de una resolución pacífica a una crisis diplomática surgida unos días antes.

El cantante concluyó el viernes que éste es un "momento interesante" para él, ya que además de ser padre de nuevo y lanzar un nuevo disco a mediados del año que viene, está pensando en organizar otro "Paz sin fronteras" en la zona limítrofe entre México y Estados Unidos.

Su respuesta fue clara cuando se le preguntó cómo puede lidiar con tantas cosas:

"No tengo ni idea", respondió.

MOSTRAR MAS
29.Ago
2009
Email Facebook Twitter

AP / EFE - 2009-08-29 Índice

Después de una semana de polémica por su concierto en La Habana, Juanes actuó anoche en el Madison Square Garden Nueva York arropado por otras estrellas latinas, donde el público aclamó al cantante colombiano. El concierto era un homenaje al locutor Polito Vega, que celebraba su 50 aniversario en una radio latina neoyorkina perteneciente a la mayor empresa de emisoras latinas en EE UU. Juanes estuvo arropado por músicos como Enrique Iglesias, David Bisbal, Alejandro Sanz, Laura Pausini, Christian Castro, Gloria Trevi, Paulina Rubio, Luis Fonsi o Don Omar. "Han sido unos días difíciles para mis amigos y familia. Empezamos con una idea simple y pura, la de ir a Cuba a cantar al pueblo cubano y decirles que son parte de la comunidad", dijo Juanes al público. "Las buenas intenciones de Juanes se palpan aquí esta noche y le vamos a apoyar, porque es un ejemplo mundial", dijo el locutor homenajeado en defensa del colombiano.

MOSTRAR MAS
29.Ago
2009
Email Facebook Twitter

Después de una semana de polémica por su concierto en La Habana, Juanes actuó anoche en el Madison Square Garden Nueva York arropado por otras estrellas latinas, donde el público aclamó al cantante colombiano. El concierto era un homenaje al locutor Polito Vega, que celebraba su 50 aniversario en una radio latina neoyorkina perteneciente a la mayor empresa de emisoras latinas en EE UU. Juanes estuvo arropado por músicos como Enrique Iglesias, David Bisbal, Alejandro Sanz, Laura Pausini, Christian Castro, Gloria Trevi, Paulina Rubio, Luis Fonsi o Don Omar. "Han sido unos días difíciles para mis amigos y familia. Empezamos con una idea simple y pura, la de ir a Cuba a cantar al pueblo cubano y decirles que son parte de la comunidad", dijo Juanes al público. "Las buenas intenciones de Juanes se palpan aquí esta noche y le vamos a apoyar, porque es un ejemplo mundial", dijo el locutor homenajeado en defensa del colombiano.
AP / EFE - 2009-08-29 Índice

MOSTRAR MAS
28.Ago
2009
Email Facebook Twitter

Por: Aldo Cívico* / Especial para El Espectador

Entrevista con Julia Sweig, una de las máximas expertas sobre la política de EE.UU. y Cuba. Es momento para un cambio sustancial en las relaciones entre La Habana y Washington.

Foto: EFE

El cantante colombiano Juanes posa junto a una mujer cubana en La Habana (Cuba).

http://www.elespectador.com
Elel eleE   EEEL escritor Portugués José Saramago definió la llegada de Barack Obama como un tsunami benévolo. De hecho, también en Cuba hubo un insólito entusiasmo por una victoria electoral en Estados Unidos que podría abrir la esperanza de cambios profundos. La hija de Raúl Castro expresó públicamente la confianza en que la relación entre Estados Unidos y Cuba iba a cambiar. Fidel Castro, en un editorial, definió insólitamente al nuevo inquilino de la Casa Blanca como un hombre bueno. Además, en La Habana desmontaron el manifiesto antiimperialista que durante los últimos tres años dominó el Malecón.
Pero después de seis meses, la frustración hacia la administración de Barack Obama en Cuba así como en América Latina está creciendo, a pesar de haber levantado la interdicción para cubanoamericanos de viajar a la isla, haber concedido luz verde a empresas de telecomunicación de ofrecer sus servicios, haber reabierto el diálogo sobre el tema de la inmigración, y haber estado de acuerdo con el regreso de Cuba a la comunidad de la OEA.
La creciente frustración no se registra sólo en la región, sino que también dentro de Estados Unidos. Figuras mayores como el senador republicano Richard Lugar piden un diálogo directo con el régimen de Cuba, el levantamiento de la interdicción para los ciudadanos de Estados Unidos de viajar a la isla y el fin del embargo. La conferencia episcopal católica le ha pedido a Barack Obama emprender los pasos necesarios para levantar el embargo.
Las primeras medidas aprobadas por Obama en su política hacia Cuba fueron recibidas con esperanza y entusiasmo, pero se olvida que las administraciones de Carter y Clinton habían logrado medidas más profundas. La colaboración entre los dos gobiernos en temas de emigración, por ejemplo, fue estrecha y efectiva así como el intercambio cultural. La era de George W. Bush ha representado una estación de invierno profundo también para las relaciones entre Cuba y Estados Unidos, y Barack Obama al comienzo de su gobierno ha gozado de una luna de miel que ahora ya se está desvaneciendo.
En Washington existe la percepción de que la crisis económica va a acelerar el fin del régimen en Cuba y que por eso es prematuro cambiar las políticas de la relación con la isla. En abril, Hillary Clinton frente al Congreso profetizó que el régimen de Cuba se estaba acabando. Son profecías que han resultado equivocadas en años pasados y sólo terminaron por alimentar la rigidez y la longevidad del régimen de los Castro.
La polémica sobre Juanes
El asunto de Cuba siempre ha sido para Washington más un tema de política doméstica que exterior. La polémica que ha estallado alrededor del concierto Paz sin Fronteras, propuesto por Juanes, ha mostrado una vez más la capacidad organizativa de un grupo cada vez más pequeño de inflexibles exiliados, que en las últimas cuatro décadas han condicionado la política de Washington hacia La Habana.
Pero los tiempos están cambiando y las nuevas generaciones quieren otro tipo de relación. Los tiempos parecen maduros para un cambio sustancial, y no tímidos o de fachada, para la política de Estados Unidos hacia Cuba. ¿Barack Obama será capaz de pasar de una política de prudencia a una política de transformación? Julia Sweig, una de las máximas expertas sobre Cuba y EE.UU., responde algunas preguntas.
¿Cuál es su análisis de las medidas emprendidas hasta ahora por el presidente Barack Obama hacia Cuba?
Es
tas medidas son importantes y al mismo tiempo muy limitadas. Es lo que Obama prometió durante su campaña. El levantamiento de las restricciones de viaje para los cubanoamericanos no rige para los 297 millones de estadounidenses que todavía no pueden viajar a Cuba. Por otra parte, Obama se ha mostrado hasta ahora receptivo hacia la opinión pública latinoamericana, especialmente del Brasil. La opinión colectiva sobre Cuba es que EE.UU. debería abrir un nuevo capítulo en su relación con la isla.

Dentro de EE.UU. hay sectores importantes que esperan más de Obama. ¿Es esta administración demasiado prudente?
E
n general, el presidente Obama es un individuo prudente. Su acercamiento a Cuba es igual de prudente que en otros casos. Hay que analizar la actitud de este gobierno en el contexto más amplio: la crisis doméstica con respecto a la economía, la transformación del sistema de salud, la política energética, un 10% de desempleo, las guerras en Afganistán e Irak, y una crisis importante de seguridad en Pakistán.

¿Por qué es difícil que Estados Unidos conciba un diálogo directo con Cuba?
En Washington no hay memoria. En la Casa Blanca existe la opinión de que se cumplió con la promesa de la campaña electoral y que ya se ha ido lo suficientemente lejos con las medidas impulsadas. Por otra parte, está todavía vigente la noción de que EE.UU. no puede cambiar su política hasta que Cuba no se reforme a sí misma. Esta no es la posición de la administración de Obama con respecto a China, Arabia Saudita, Irán y Corea del Norte, pero los asuntos de Derechos Humanos y democracia en Cuba se han convertido en un tema imprescindible entre los pensadores sobre América Latina que rodean al presidente Obama y a Hillary Clinton. Finalmente, hay que admitir que no hay nada en juego en Cuba. No hay crisis en la isla.

MOSTRAR MAS
Archivo